¿Cómo saber si la empresa que emite el préstamo es segura?

Antes de pedir un préstamo personal a la primera entidad financiera que encontremos, hay ciertas normas o regulaciones que debemos verificar si suscriben para evitar ser víctimas de un abuso o estafados fácilmente.

A continuación veremos sobre qué se basan el Código de prácticas Bancarias, el rol del Banco Central de la República Argentina (BCRA) como entidad regulatoria y, por último, la Ley de Protección de Datos Personales (Ley N° 25326) para tener en cuenta la próxima vez que necesitemos solicitar un préstamo personal.

Código de prácticas Bancarias

En nuestro país existe un Código de prácticas Bancarias, donde todas las asociaciones bancarias y entidades financieras adhieren de forma voluntaria. El código tiene el propósito de optimizar la relación con los clientes en cuanto claridad de información, respeto a sus derechos como usuario y fluidez en la atención de cualquier reclamo. Es así que el código se encuentra integrado por un conjunto de principios, reglas y compromisos que buscan promover una mejor práctica de la actividad y quienes adhieren demuestran estar interesados en brindar un buen servicio.

Así mismo, el Banco Central de la Nación Argentina regula toda la actividad bancaria tanto de la banca privada como de la pública. Mediante sus comunicaciones puede hacer que varíen las tasas de intereses según el interés que puedan llegar a tener, por ejemplo, en promover el consumo. En este caso van a dar préstamos a tasas bajas para que sea más rentable a quien lo solicita.

El BCRA mediante la modificación del régimen normativo de préstamos personales y prendarios del 2014, introdujo un mecanismo mediante el cual los servicios financieros no bancarios (cooperativas, mutuales, casas comerciales de electrodomésticos, etc.) pueden inscribirse en el Banco Central para poder acceder a descontar cartera en los bancos, es decir, para ser sujeto de crédito por parte de un banco. Por lo tanto, las regulaciones del BCRA también rigen para estas organizaciones.

Políticas de confidencialidad

Por otro lado, podemos verificar si la entidad financiera con la que vayamos a trabajar suscribe a las políticas de confidencialidad que protege la información de sus clientes cumpliendo con la Ley de Protección de Datos Personales para garantizar la intimidad de las personas. Así mismo, no deben revelar la información provista a ninguna organización externa, a menos que la soliciten los jueces en causas judiciales, el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la autoridad fiscal federal, provincial o municipal y/o las propias entidades financieras para casos especiales, previa autorización del BCRA.

De esta forma, toda la información que brindemos a las entidades (nuestros recibos de sueldo, nuestras propiedades, etc) son datos personales, confidenciales y no pueden ser utilizados ni entregados a otra entidad.

El origen de los préstamos personales

En la economía hay un término que no es técnico pero que es primordial y que puede ser el desestabilizante de todo el sistema si carecemos de él: la confianza. Es imprescindible que quienes nos movemos en esta economía confiemos en ella o en sus documentos, porque sin este reconocimiento, por ejemplo, los billetes serían papeles de colores sin valor alguno.

La confianza también es fundamental en los préstamos. Puesto que, es la acción y efecto de prestar, verbo que se refiere a entregar algo a otra persona por un plazo determinado. Una vez finalizado este tiempo se debe devolver lo prestado.

Origen de los préstamos personales

El origen de los préstamos nos remonta a la historia antigua, civilizaciones como las fenicias, cuando se realizaban por granos para poder seguir cosechando. La procedencia de la palabra proviene del latín, praestarium, que es el resultado de la unión de tres partes: el prefijo prae que puede definirse como “delante”, el verbo stare que es sinónimo de “estar parado”, y finalmente el sufijo –arium que puede traducirse como “pertenencia”.

Así mismo, durante los dos grandes imperios de la antigüedad, el griego y el romano, los prestamistas ya hacían empréstitos, además de que cambiaban dinero (monedas) y aceptaban depósitos. En esta época, ya se conocía el concepto económico de “interés”, no obstante que su uso no se encontraba regulado por lo cual los contratantes tenían la libertad de presentar la tasa que ellos decidieran. Por cierto, en ese periodo, por ejemplo, si una familia no podía pagar sus deudas, era castigada con la esclavitud o hasta con la muerte.

También en Asia existen evidencias arqueológicas que demuestran que desde tiempos remotos se hicieron préstamos monetarios.

Historia del crédito

La historia del crédito no se queda atrás tampoco, su origen también proviene del latín credititus (proveniente del verbo credere: creer), que significa “cosa confiada”. Es considerado como el derecho que tiene una persona acreedora a recibir de otra deudora una cantidad en valores para otros. El crédito, según algunos economistas, es una especie de cambio que actúa en el tiempo en vez de actuar en el espacio. Por esta razón, puede ser definido como “el cambio de una riqueza presente por una riqueza futura“. En la vida económica y financiera, se entiende por crédito, por consiguiente, la confianza que se tiene en la capacidad de cumplir, en la posibilidad, voluntad y solvencia de un individuo, por lo que se refiere al cumplimiento de una obligación contraída.

Así “crédito” en su origen significa entre otras cosas, confiar o tener confianza y es que no podía faltar este condimento para que una operación salga bien en los tiempos antiguos. Hoy en día se toman muchos recaudos (avales, hipotecas, etc), pero la confianza sigue siendo una parte esencial de cualquier operación.

¿Dónde asesorarnos a la hora de pedir un préstamo?

Pedir un préstamo personal es una operación que nos acerca a un objeto o a una experiencia que queremos tener pero que no tenemos el efectivo necesario para poder hacerlo. Al momento de pedir un préstamo tenemos que estar seguros de que la entidad financiera nos brinde toda la información que requerimos para asegurarnos no perder el tiempo con requerimientos que no podemos cumplir o que después devolver el dinero no sea una carga y nuestro sueño de poder tener un auto o hacer un viaje se vuelva una pesadilla.

Es por esta razón que hay que pedir al representante de la entidad financiera, sea un banco o no, que nos brinde todos los datos que necesitamos y nos saque todas las dudas que puedan llegar a surgir. Entre ellas que expliquen bien que significan las siglas que muchas veces aparecen en letra chica, ya que para quienes no son expertos, leer TNA, TAE, CFTNA puede ser como leer un traba-lenguas y todos ellos son costos que repercuten en los intereses de nuestro préstamo.

Entre los costos que cobra la entidad financiera están diferenciados los que son mensuales y los que son anuales. Estos últimos nos ayudaran a realizar una proyección de lo que deberemos desembolsar a lo largo de 12 meses por el préstamo pedido. A continuación veremos brevemente que implica cada una de dichas tasas para poder asesorarnos correctamente al momento de pedir un préstamo:

Tasa Nominal Anual (TNA)

Es el dato más utilizado por los clientes de entidades financieras para contrastar las diferentes rentabilidades que ofrecen los productos bancarios ya que puede utilizarse para medir tanto el ahorro como el costo de cada uno de estos productos.

Tal es la importancia de la TNA que el Banco Central de Argentina obliga a las entidades financieras a dar información detallada sobre sus productos por medios de indicadores como la Tasa Nominal Anual o el Costo Financiero Total (CFT).

Tasa Efectiva Anual (TEA)

Es el interés que efectivamente se aplicará a la operación o producto. Es la tasa que finalmente pagaremos si pedimos un préstamo.

Costo financiero Total (CFT)

Es una medida mucho más completa sobre la rentabilidad que la TNA debido a que tiene en cuenta las posibles comisiones o gastos que nos puedan aplicar. En este sentido se tendrá en cuenta también el plazo tanto de pagos de comisiones como de cobro de intereses y se podría dar el caso de una entidad que, ofreciendo una TNA superior, ofreciera un CFT menor debido a los costes que se aplican.

Dónde y con quien solicitar un préstamo será una resolución que deberemos tomar según los costos, la antigüedad y la confianza que nos ofrezcan las diferentes entidades bancarias o financieras que brindan préstamos personales.

Pasos para pedir un préstamo personal

Necesitamos efectivo para llevar adelante un proyecto personal y queremos pedir un préstamo pero no sabemos por dónde empezar. A continuación, veremos un paso a paso de cómo proceder:

1. Elegir la entidad con la que trabajaremos

Para poder optar por la mejor opción, debemos asesorarnos sobre los distintos tipos de préstamos personales y sus intereses. En nuestro país podemos conseguir préstamos tanto de instituciones bancarias como financieras. Sea cual sea la opción que optemos, es importante que evacuemos todas las dudas que nos surgieron con el asesor de la entidad.

Una vez que estamos seguros de que queremos el efectivo y ya sabemos con qué entidad vamos a trabajar, debemos asegurarnos de que podemos cumplir con todos los requisitos documentales que solicitan.

2. Requisitos

Quizás parezca un obviedad, pero el primer requisito importante para poder solicitar un préstamo personal es ser mayor de edad.

Dependiendo de la cantidad de dinero solicitado, puede ser que no nos soliciten documentación complementaria. Sin embargo, debemos estar atentos que nos pueden llegar a pedir alguno de los siguientes documentos:

  • Documento de identidad.
  • Comprobante de ingresos (si es trabajador en relación de dependencia, van a ser los últimos recibos de sueldo. Si se es trabajador autónomo, la declaración de ganancias, declaración del IVA y pago de autónomos de la Seguridad Social o cualquier otro documento que de una pauta de lo que se gana)
  • Copia del contrato de trabajo.
  • Relación de su patrimonio en el momento de solicitar el préstamo (inmuebles en propiedad, coches, inversiones, cuentas bancarias, etc.)
  • Garantía: Escritura de la vivienda por ejemplo.

Hay documentación que es opcional según la institución con la que quiera trabajar:

  • Recibos de pago (luz, gas, teléfono, alquiler, etc.).
  • Últimos recibos de otros préstamos, si los tuviera
  • Presupuesto o factura pro forma del producto o servicio que desea adquirir con el préstamo

Una vez presentada toda la documentación, la entidad financiera va a enviar su legajo para ser calificado y allí determinarán si usted puede ser acreedor del préstamo y, de ser así, por cuánto efectivo.

3. Formalización

Finalmente, el préstamo se formaliza mediante la firma de una póliza. Es un acto formal, con repercusiones judiciales, en el que la entidad y el prestatario se comprometen a cumplir todas las condiciones de la operación. Muchas veces puede ser que se pida que el contrato esté certificado, gasto que correrá por cuenta del cliente.

En algunas ocasiones puede ser indicado contratar un seguro de protección de pagos, que asegura la amortización, total o parcial, del préstamo en caso de que ocurra algo al titular asegurado (fallecimiento, incapacidad, paro prolongado…)
Como podemos ver, solicitar un préstamo es un trámite rápido y fácil que nos otorgará el dinero necesario para poder seguir adelante con nuestros proyectos personales.

¿Dónde recurrir a la hora de pedir un préstamo personal?

Los préstamos personales suelen ser una opción rápida y ágil si necesitamos efectivo. Ante la gran cantidad de oferta nos preguntamos, ¿todas las entidades son de confianza? ¿Dónde puedo conseguir la mejor opción para un préstamo?

Son varias las vías por las cuales podemos acceder a los mismos, existen varias empresas o entidades netamente financieras que se dedican especialmente a realizar este tipo de operaciones, otorgando préstamos personales rápidamente con los requisitos mínimos.

Otra de las opciones para llegar a adquirir un préstamo o crédito personal es a través de una entidad bancaria (pública o privada). En nuestro país, son muchos los bancos que además de realizar sus tareas habituales también ofrecen a sus clientes la posibilidad de acceder a un préstamo personal. El valor adicional o la virtud de ello, es poder hacer este tipo de operaciones de la mano de una entidad con la que ya tenemos relación desde hace mucho tiempo y la confianza necesaria como para operar con tranquilidad.

Si bien trabajar con un banco de confianza es un punto a favor, también puede jugarnos en contra si no tenemos relación con el banco y este nos pide cierta antigüedad para poder otorgarnos el préstamo. A esto debemos sumarle que, por lo general, los bancos toman más recaudos al momento de realizar un préstamo y piden más documentación que una entidad financiera. De esta forma, una operación que por lo general es rápida puede llegar a demorarse más tiempo del deseado.

Igualmente, cualquiera de las dos opciones buscan facilitarnos la tarea de la solicitud mediante la opción de pedir el préstamo vía internet y de ser necesario nos pedirán compensar la solicitud con documentación adicional, dependiendo de cuánto dinero solicitemos prestado. De esta forma sólo tenemos que poner en nuestro buscador préstamos personales y aparecerán varias opciones. Esta información nos sirve a modo informativo para poder comparar las distintas tasas y gastos, pero siempre nos conviene operar con una entidad de confianza.

Al haber tanta oferta, muchas veces se dificulta la hora de elegir por medio de qué entidad acceder a la operación. Es por eso que les recomendamos tomar nota de toda la información necesaria en cuanto a préstamos personales para poder comparar las diferentes opciones conociendo las tasas de interés y disposiciones de cada una de ellas. Si es que no contamos con una entidad de confianza con la cual ya trabajamos, la mejor forma de ver qué préstamo nos conviene más, económicamente hablando, va a ser comparando las distintas Tasas Nominal Anual (TNA) o los Costos Financieros Total (CFT) donde se incluyen las comisiones o gastos que nos puedan aplicar. Así podremos ver cuál es la entidad que nos ofrezca las mejores opciones.

Créditos vs. Préstamos: sus diferencias

Es muy común para quienes no tienen cierta cultura financiera confundir o utilizar erróneamente los términos “crédito” o “préstamos”. Incluso muchas veces se los utiliza como sinónimos creyendo que significan lo mismo. Lo cierto es que son muy diferentes. A continuación marcaremos en que varían los créditos y los préstamos:

  • En el préstamo la entidad financiera pone a disposición del cliente una cantidad fija y el cliente adquiere la obligación de devolver esa cantidad más unas comisiones e intereses pactados en el plazo acordado. Según el Banco Central de la República Argentina:
    “El costo de financiamiento está formado por la tasa de interés y las comisiones pactadas, los sellados y todo gasto en que, por cualquier concepto, se incurra para la obtención   del  préstamo.  Las   entidades  financieras  no pueden cobrar costos que no hayan sido incluidos en el contrato firmado con el cliente y que no respondan a la efectiva prestación de un servicio”
  • En el crédito la entidad financiera pone a disposición del cliente, en una cuenta de crédito, una cantidad de dinero máxima. En cuanto a sus costos, el B.C.R.A especifica lo siguiente “El cliente que toma un crédito de un banco debe afrontar otros costos además de la tasa de interés, que son importantes en el costo total del crédito. Esos costos conforman el llamado Costo Financiero Total (CFT), que incluye gastos administrativos, de otorgamiento, de información al cliente, de seguro y otros.”
  • El préstamo suele ser una operación a medio o largo plazo y su devolución se realiza mediante cuotas regulares.
  • En el préstamo la cantidad concedida normalmente se ingresa en la cuenta del cliente y los intereses a pagar serán sobre la totalidad del préstamo concedido.
  • Por el contrario, en un crédito sólo se pagan intereses sobre el dinero utilizado. El resto del capital está libre para que dispongamos de él cuando sea necesario, pero no se pagará intereses hasta que no lo utilicemos.
  • Una vez que finaliza el plazo del préstamo, el mismo no se renueva. Hay que volver a efectuar un nuevo contrato y ver si se conservan o se cambian las condiciones.
  • En cambio, el crédito, al término del plazo admite la posibilidad de renovación y ampliación, cuantas veces se necesite, del máximo disponible.
  • Los préstamos suelen tener tipos de interés más bajos que el crédito, aunque, se deben pagar por la totalidad del importe concedido.
  • En el crédito los tipos de interés suelen ser más altos que en el préstamo y el plazo de amortización generalmente es más corto. Aunque esto siempre es negociable con  la entidad.
  • Los préstamos se piden particularmente para productos de los que conocemos su precio (un auto, un viaje, amueblamiento, etc)
  • Los créditos, sin embargo, los suelen utilizar profesionales, empresarios o autónomos, que necesitan liquidez en determinados momentos y que no saben exactamente cuándo ni cuánto van a necesitar.

¿Cuántos préstamos personales podemos recibir?

Como estuvimos viendo, un préstamo es un contrato que se firma entre dos partes, la entidad financiera que emite el préstamo y el beneficiado o prestatario que es quien lo solicita. Esta operación es una forma fácil de conseguir efectivo si no tenemos ahorrado y queremos enfrentar la compra de un bien costoso o encarar un proyecto en el corto/mediano plazo.

Si bien las entidades crediticias realizan un análisis y verifican nuestro historial en el veraz antes de otorgar los préstamos, debemos tener presente nuestras finanzas diarias y ser responsables con los préstamos que se solicitan. Sobre-endeudarse o pedir préstamos para cubrir las cuotas de otros préstamos nos llevará a una cadena de deudas donde el desenlace puede no ser el mejor. Es importante saber que endeudarnos por demás dejará una marca imborrable en el veraz que repercutirá en futuros préstamos.

Endeudamiento máximo

Lo primero que calculan las entidades financieras y los bancos es nuestra capacidad de endeudamiento total. Este cálculo se realiza tomando los ingresos netos del titular que solicita el préstamo, a este valor se le restan las cuotas de otros préstamos, tarjetas de crédito o hipotecas. Además, para poder verificar el nivel de solvencia del futuro deudor, se valorará la antigüedad laboral ya que ésta garantiza que el solicitante recibe y recibirá un ingreso de forma sostenida en el tiempo, lo que le permitirá afrontar el pago de las cuotas por el plazo que se llegue a pactar.

La capacidad de endeudamiento es de $3.800 por mes. Por lo tanto, cualquier préstamo personal que pidan, la cuota mensual con intereses y otros gastos no debe superar los $3.800.-

Al resultado que nos da la cuenta indicada arriba hay que aplicarle el porcentaje que considera la entidad que nos dará el préstamo personal que podemos pagar de cuota (puede estar en aproximadamente en el 40%). Si la cuota mensual del préstamo no supera esta cantidad, significa que nos darán el préstamo porque no estamos por encima de nuestra capacidad de endeudamiento.

Si tenemos que poner esto en un ejemplo práctico, podemos pensar en una persona que tiene un sueldo neto de $15.000 y mensualmente paga $3.000 de otro préstamo y $2.500 de tarjetas de crédito. A los ingresos netos debemos restarles los gastos financieros, lo que nos da una base de $9.500. A este resultado debemos aplicarle el porcentaje indicado por la entidad financiera para obtener la capacidad de endeudamiento. Arriba habíamos establecido alrededor del 40%, por lo que para seguir el ejemplo aplicaremos dicho por centaje. La capacidad de endeudamiento es de $3.800 por mes. Por lo tanto, cualquier préstamo personal que pidan, la cuota mensual con intereses y otros gastos no debe superar los $3.800.-

Por lo tanto, haciendo estas cuentas podemos calcular cuántos préstamos podemos pedir en relación a cuánto podemos pagar mensualmente, siempre siendo responsables y mirando sinceramente nuestros ingresos y egresos ya que luego deberá responder con creces a una obligación de pago abultada.

¿Cuáles son los requisitos para pedir un préstamo personal?

¿Estás pensando en hacer una remodelación en tu casa? ¿Querés cambiar el auto? ¿No te alcanza el efectivo con el que tenés ahorrado? ¿Necesitas una ayuda económica? Un préstamo personal es la mejor opción para poder desarrollar tus proyectos sin tener que demorarlos por la falta de dinero.

Comúnmente se promociona a los préstamos personales bajo varios nombres, por ejemplo, préstamos al consumo, préstamos al estudio, préstamos reformas, préstamos coche, etc. Todos ellos se incluyen dentro de lo que conocemos por “préstamo personal”. En varias instituciones bancarias con el simple hecho de ser cliente con cierta antigüedad, uno ya puede contar con un préstamo por un monto fijo pre-aprobado que puede solicitarlo por la web del banco aceptando las tasas de interés. Sin embargo, si este no es su caso, acceder a un préstamo a través de una institución financiera es una operatoria muy rápida y sencilla.

A continuación detallamos los requerimientos que podes encontrar al momento de solicitar el préstamo personal:

  • Libre de deudas: Una de las primeras cosas que va a verificar la entidad financiera a la que asistas es que no cuentes con deudas en otras instituciones como bancos o casas de préstamos.
  • Ingresos comprobables: si trabajas en relación de dependencia se demuestra fácilmente con los recibos de sueldos, demostrando cierta cantidad de meses de antigüedad.

    Si trabajas como autónomo, tendrás que demostrar que se tiene regularidad en la facturación. Según el régimen en el que se esté inscripto van a pedir más o menos documentos (Declaración Jurada de IVA, DDJJ de Ganancias, aportes jubilatorios, etc).

    Para ambos casos, el ingreso comprobable requerido varía si se trata de un préstamo para una persona o para un grupo familiar.

  • Garantía: Depende del préstamo la institución puede pedir una garantía, que puede ser un título de una propiedad de un familiar o un allegado que esté dispuesto a ser su garante. Si no cuenta con una garantía hipotecaria, puede averiguar si la institución acepta trabajar con una empresa que le auspicie de garante como puede ser FO.GA.BA.

Una cuestión a tener en cuenta es que no contar con una garantía no es sinónimo de rechazo del préstamo solicitado. Sin embargo, esto seguramente infiera en nuestra calificación y nos presten menos dinero del solicitado.

El principal beneficio de estos préstamos es que no hacen hincapié en qué se van a utilizar y se otorgan rápidamente. Como marcábamos al principio de este artículo, la finalidad puede variar desde hacer un máster en el exterior a pagar una fiesta de 15 años, o cambiar los muebles de su casa a renovar el auto. La institución financiera no se fijará en que se gastará el dinero sino que quien lo solicita pueda devolverlo en los plazos pactados pagando la tasa de interés arreglada.

En resumen, si es un buen pagador y está buscando cómo financiarse, quizá un préstamo personal sea una alternativa atractiva para no seguir enfrentando una limitante por no tener efectivo disponible.

¿Qué es un préstamo personal?

Un préstamo personal es un contrato en el que intervienen dos partes, por un lado, la entidad financiera que lo otorga y, por el otro, el prestatario que es el beneficiario de una cantidad de dinero  y quien contrae la obligación de que devolver dicho efectivo junto con el pago, además, de unos intereses pactados y los gastos derivados de la operación.

 

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Los préstamos personales son un tipo de préstamo que se suele utilizar para financiar una necesidad específica en un momento dado si no se tiene ahorrado dinero suficiente para hacer frente a ese gasto, como un coche, viajes, estudios en el extranjero o de postgrado, muebles, reformas, etc., y, generalmente, de un valor no muy alto. Los préstamos personales también son conocidos como préstamos al consumo. Por lo general, las entidades ofertan infinidad de préstamos personales con distintos nombres comerciales como puede ser préstamos coche, préstamo vacaciones, préstamos boda, etc. Todos ellos son prácticamente lo mismo con unas pequeñas diferencias.

 

Antes de concederle un préstamo, la entidad financiera realizará un estudio de viabilidad para valorar su capacidad de pago donde se contemplarán sobre todo sus ingresos mensuales y sus compromisos de pago como otras deudas pendientes para estimar si va a poder pagar las cuotas mensuales del préstamo sin dificultades. Así mismo, la finalidad de esta verificación previa es ver que no se pida el préstamo para cancelar otro préstamo y entrar así en un círculo vicioso de dependencia. El dinero que se pide debe ser utilizado para comprar un producto o para solventar una operación particular.

 

El importe del préstamo, el plazo y el tipo de interés determinan la cuota mensual a pagar. Cuanto mayor es el plazo, menor será la cuota mensual, pero el coste total será más alto porque estará pagando intereses durante más tiempo.

 

Características:

Para poder optar por el préstamo que más nos conviene debemos tener en cuenta las siguientes detalles:

 

  • Tipo de interés.
  • Comisiones de apertura y cancelación (total o parcial).
  • Otros gastos.
  • Plazo de amortización (el tiempo para devolver el dinero prestado).
  • Importe de la cuota mensual (vendrá determinado por la TAE y el plazo).
  • Documentación requerida.

 

Tipo de interés:

El tipo de interés es el precio que la entidad financiera cobrará por prestarnos dinero. Al momento de decidir dónde vamos  a tomar el préstamo no solo debemos ver el interés nominal sino también la Tasa Nominal Anual (TNA) o el Costo Financiero Total Nominal Anual (CFTNA).  El TNA es el dato más utilizado por los clientes de entidades financieras para contrastar las diferentes rentabilidades que ofrecen los productos bancarios. Mientras que el CFTNA es una medida mucho más completa sobre la rentabilidad que la TNA debido a que tiene en cuenta las posibles comisiones o gastos que nos puedan aplicar.

También debemos prestar atención a la TEA o Tasa Efectiva Anual, que es el interés que efectivamente se aplicará si abrimos un préstamo Estás tasas nos va a permitir conocer cuál va a ser el coste efectivo o real de la operación en un periodo anual. 

¿Cuáles son los principales beneficios de un préstamo?

Solicitar este tipo de apoyo económico puede proveer fondos muy necesarios. A continuación veremos las diferentes ventajas que posee pedir un préstamo:

  • Usos múltiples: El primer punto a resaltar es que un préstamo puede tener múltiples usos y te permite financiarte de una sola vez para lograr tus objetivos. Gracias a ellos hay familias que pueden construir o amueblar sus casas, hay negocios y emprendimientos que pueden financiar la compra de maquinaria nueva,  y hay personas que pueden comprarse un auto, organizar un casamiento o realizar el viaje que siempre quisieron. Por estas razones, este instrumento económico es de gran ayuda para los que no cuentan con suficiente efectivo al momento de volver realidad sus planes profesionales o sus anhelos personales.
  • Es sencillo y rápido conseguir. El prestamista te va a asesorar sobre los diferentes tipos de préstamos y, de ser necesario, pedirá información extra con la que se deberás complementar la solicitud para el apoyo económico. Dicha documentación puede ser, por ejemplo, una copia del último recibo de sueldo (para trabajadores en relación de dependencia) o copia del título de una propiedad. Es importante tener en cuenta que los requisitos que puede pedir un banco al momento de otorgar un préstamo siempre van a ser mayores a los que puede pedir una entidad financiera.  

 

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Además, normalmente no se tiene que justificar demasiado la finalidad con la que está solicitando el apoyo económico sino demostrar que se es rentable para devolver el dinero prestado.

  • Cuotas accesibles: En concordancia con el punto anterior, al momento de solicitar el préstamo, el prestamista tomará en cuenta tu situación financiera analizando tus ingresos y antecedentes financieros. De esta forma se asegurará que quien solicita el dinero pueda cumplir luego con plazos y montos de pagos de acuerdo a sus posibilidades y así evitar el sobreendeudamiento.
  • Ayuda a los emprendedores: Los préstamos son ideales para micro-emprendimientos teniendo en cuenta que su devolución es, por lo general, en el mediano o largo plazo lo que permite “poner a trabajar el dinero” antes de tener que devolverlo en su totalidad. Por esta razón, los pequeños empresarios o profesionales encontrarán en ellos un gran impulso para sus negocios al momento de empezar a trabajar por cuenta propia.

A su vez, los préstamos, también cumplen un rol importante en pequeñas empresas ya establecidas pero que quieren pegar un salto de calidad en el mercado. El aporte económico puede colaborar en los más variados proyectos, desde comprar una nueva máquina para hacer más competitivo su producto, a poner un stand en una exposición para darse a conocer en el rubro, o afrontar la realización de una exportación de su producto. La decisión dependerá de qué inversión se quiera hacer.

Como vemos, los beneficios de un préstamo son múltiples para poder tener al alcance de las manos el sueño que siempre quisimos cumplir… ya sea a nivel personal o profesional.