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Método para calcular el monto ideal para un préstamo

El monto ideal para un préstamo va a ser siempre un valor que podamos pagar las cuotas sin que nos asfixiamos luego. ¿Qué queremos decir con esto? Que las cuotas del préstamo deben ser accesibles para poder pagarlas, de lo contrario entraremos en una rueda donde no podemos pagar las cuotas, por lo que se suman los intereses y cada vez debemos un poquito más en vez de un poquito menos.

¿Cómo calculamos el préstamo?

Por lo general las entidades bancarias y financieras antes de otorgar un préstamo hacen un análisis de la cantidad de dinero  que pueden otorgarle a quien pide el préstamo, verificando la capacidad de endeudamiento total. Este cálculo se realiza tomando los ingresos netos del titular que solicita el préstamo, a este valor se le restan las cuotas de otros préstamos, tarjetas de crédito o hipotecas. Si quienes solicitan el préstamo es una pareja, se tendrán en cuenta lo sueldos de ambos.

Un punto a tener en cuenta que, para poder verificar el nivel de solvencia del futuro deudor, se valorará la antigüedad laboral  ya que sirve de garantía que el solicitante recibe y recibirá un ingreso de forma sostenida en el tiempo, lo que le permitirá afrontar el pago de las cuotas por el plazo que se llegue a pactar.

Al resultado que nos da la cuenta indicada arriba hay que aplicarle el porcentaje que considera la entidad que nos dará el préstamo personal que podemos pagar de cuota (puede estar en aproximadamente en el 40%). Si la cuota mensual del préstamo no supera esta cantidad, significa que nos darán el préstamo porque no estamos por encima de nuestra capacidad de endeudamiento. Para ponerlo en número, si tenemos un ingreso neto de $10.000,00 pero tenemos un gasto fijo de $2000,00 de tarjetas de crédito, el banco calculará nuestra capacidad de endeudamiento sobre $8.000,00. Si dijimos que tomaban un porcentaje del 40% aproximadamente, entonces nuestras cuotas a pagar pueden llegar a ser de alrededor de $3.200,00.

Simuladores On-line para calcular cuotas e intereses

Si todavía te quedan dudas sobre lo que debes pagar por tu préstamo, hay muy buenos simuladores en internet que según la plata que pidamos y el plazo de devolución nos calculan las cuotas totales a abonar, los intereses y otros gastos que deberemos pagar. Uno de estos simuladores es el del Banco de la Nación Argentina o el del Banco ICBC. Esta herramienta puede darnos una idea certera de cuánto gastaremos y si es accesible para nuestra economía diaria pagar las cuotas del préstamo.

Otra forma de calcular los intereses de un préstamo es asesorarse bien sobre el préstamo que queremos pedir y saber que porcentajes nos van a cobrar de intereses, para ello es menester saber qué implica cada gasto que nos van a cobrar. Para ello, los invitamos a leer nuestro artículo ¿Cómo calcular la tasa de interés de un préstamo?. Allí podrán ver que implica cada concepto con el que nos cobran las tasas de interés.  

Todo esto es si queremos sacar un préstamo personal, ahora si estamos interesados en un préstamo hipotecario, los cálculos se realizan de una forma diferente porque hay una modalidad de que el valor de las cuotas están en relación a las variaciones que sufre el Coeficiente de Actualización de Referencia (CER) que, a su vez, refleja lo que pasa con el índice de precios al consumidor.

Para más información sobre cómo calcular su préstamo ideal, no dude en comunicarse con nuestros asesores comerciales.

¿Necesitas un préstamo para tu nueva casa?

¿Se agranda la familia y sentís que ya es momento de dejar de alquilar? ¿Queres un lugar propio para poder compartir con tu familia y no tener que estar pensando en la renovación de contratos? Tener la casa propia es un sueño ideal pero comprar una propiedad o empezar a construir no es una tarea, en la que uno pueda meterse sin tener ciertos recaudos. Un préstamo hipotecario puede darte el empujón económico que necesitas.  

Préstamos hipotecarios en Argentina: Plan Procrear

En materia de préstamos del gobiernos para la adquisición o construcción de casas, la estrella de los últimos años sin dudas es el plan Procrear, no solo por la cantidad de personas interesadas en su adquisición y en formar parte del mismo, lo que ha llevado a la instrumentación de sorteos, sino que también por la gran cantidad de obras que están en ejecución, lo que nos asegura que tendremos la posibilidad de poder disponer de la soluciones ofrecidas por este sistema de construcción.

Con la línea “Solución Casa Propia” podés adquirir una vivienda nueva o usada con destino de Vivienda única, familiar y de ocupación permanente (debemos tener en cuenta que una vivienda familiar tiene sus particularidades, no puede ser embargada por ejemplo). Puede ser una casa o departamento de hasta $1.500.000. Esta línea de ProCrear te permite acceder a un Crédito Hipotecario con cuotas accesibles y plazos de hasta 20 años y a una Bonificación del Estado Nacional, una ayuda para que las familias complementen sus ahorros y el crédito para la compra de una vivienda.

El acceso al programa se realiza mediante un sistema de puntaje social y transparente que prioriza a las familias de acuerdo a su necesidad habitacional.

Préstamos hipotecarios: Bancos privados

Otra opción para conseguir un préstamo hipotecario es nuestro banco amigo. En este caso puede que haya más líneas crediticias y que no sean sólo para la primer vivienda. Por eso podemos encontrar créditos hipotecarios con distintos fines:

  • Adquisición: para comprar, remodelar o construir tu vivienda.
  • Construcción: para edificar tu primer casa
  • Refacción: Refacción / Ampliación de primera vivienda
  • Préstamos hipotecarios UVIs: Este es un préstamo que también sirve para comprar la primer vivienda con la particularidad de que está medido en Unidad de Vivienda” (UVI) que es una unidad de medida creada por la comunicación BCRA A5945 para fomentar el crédito hipotecario. La UVI actualiza su valor diariamente según la evolución del CER  (Coeficiente de Estabilización de Referencia) que a su vez se actualiza por el valor del IPC (Índice de Precios al Consumidor).
  • Crédito hipotecario para comprar una segunda vivienda.

Como vemos, las opciones para acceder a créditos para la construcción de casas son varios. Es nuestra responsabilidad conocer todos los detalles sobre los diferentes préstamos como las tasas de interés y los gastos, de modo de tener la mejor opción de poder avanzar en la construcción de nuestra casa propia, como el límite de superficie cubierta, las opciones en cuanto a montos máximos y mínimos de financiamiento, los ingresos topes que se pueden declarar y demás propuestas que hacen a una correcta administración de este recurso.

Créditos vs. Préstamos: sus diferencias

Es muy común para quienes no tienen cierta cultura financiera confundir o utilizar erróneamente los términos “crédito” o “préstamos”. Incluso muchas veces se los utiliza como sinónimos creyendo que significan lo mismo. Lo cierto es que son muy diferentes. A continuación marcaremos en que varían los créditos y los préstamos:

  • En el préstamo la entidad financiera pone a disposición del cliente una cantidad fija y el cliente adquiere la obligación de devolver esa cantidad más unas comisiones e intereses pactados en el plazo acordado. Según el Banco Central de la República Argentina:
    “El costo de financiamiento está formado por la tasa de interés y las comisiones pactadas, los sellados y todo gasto en que, por cualquier concepto, se incurra para la obtención   del  préstamo.  Las   entidades  financieras  no pueden cobrar costos que no hayan sido incluidos en el contrato firmado con el cliente y que no respondan a la efectiva prestación de un servicio”
  • En el crédito la entidad financiera pone a disposición del cliente, en una cuenta de crédito, una cantidad de dinero máxima. En cuanto a sus costos, el B.C.R.A especifica lo siguiente “El cliente que toma un crédito de un banco debe afrontar otros costos además de la tasa de interés, que son importantes en el costo total del crédito. Esos costos conforman el llamado Costo Financiero Total (CFT), que incluye gastos administrativos, de otorgamiento, de información al cliente, de seguro y otros.”
  • El préstamo suele ser una operación a medio o largo plazo y su devolución se realiza mediante cuotas regulares.
  • En el préstamo la cantidad concedida normalmente se ingresa en la cuenta del cliente y los intereses a pagar serán sobre la totalidad del préstamo concedido.
  • Por el contrario, en un crédito sólo se pagan intereses sobre el dinero utilizado. El resto del capital está libre para que dispongamos de él cuando sea necesario, pero no se pagará intereses hasta que no lo utilicemos.
  • Una vez que finaliza el plazo del préstamo, el mismo no se renueva. Hay que volver a efectuar un nuevo contrato y ver si se conservan o se cambian las condiciones.
  • En cambio, el crédito, al término del plazo admite la posibilidad de renovación y ampliación, cuantas veces se necesite, del máximo disponible.
  • Los préstamos suelen tener tipos de interés más bajos que el crédito, aunque, se deben pagar por la totalidad del importe concedido.
  • En el crédito los tipos de interés suelen ser más altos que en el préstamo y el plazo de amortización generalmente es más corto. Aunque esto siempre es negociable con  la entidad.
  • Los préstamos se piden particularmente para productos de los que conocemos su precio (un auto, un viaje, amueblamiento, etc)
  • Los créditos, sin embargo, los suelen utilizar profesionales, empresarios o autónomos, que necesitan liquidez en determinados momentos y que no saben exactamente cuándo ni cuánto van a necesitar.

¿Cuántos préstamos personales podemos recibir?

Como estuvimos viendo, un préstamo es un contrato que se firma entre dos partes, la entidad financiera que emite el préstamo y el beneficiado o prestatario que es quien lo solicita. Esta operación es una forma fácil de conseguir efectivo si no tenemos ahorrado y queremos enfrentar la compra de un bien costoso o encarar un proyecto en el corto/mediano plazo.

Si bien las entidades crediticias realizan un análisis y verifican nuestro historial en el veraz antes de otorgar los préstamos, debemos tener presente nuestras finanzas diarias y ser responsables con los préstamos que se solicitan. Sobre-endeudarse o pedir préstamos para cubrir las cuotas de otros préstamos nos llevará a una cadena de deudas donde el desenlace puede no ser el mejor. Es importante saber que endeudarnos por demás dejará una marca imborrable en el veraz que repercutirá en futuros préstamos.

Endeudamiento máximo

Lo primero que calculan las entidades financieras y los bancos es nuestra capacidad de endeudamiento total. Este cálculo se realiza tomando los ingresos netos del titular que solicita el préstamo, a este valor se le restan las cuotas de otros préstamos, tarjetas de crédito o hipotecas. Además, para poder verificar el nivel de solvencia del futuro deudor, se valorará la antigüedad laboral ya que ésta garantiza que el solicitante recibe y recibirá un ingreso de forma sostenida en el tiempo, lo que le permitirá afrontar el pago de las cuotas por el plazo que se llegue a pactar.

La capacidad de endeudamiento es de $3.800 por mes. Por lo tanto, cualquier préstamo personal que pidan, la cuota mensual con intereses y otros gastos no debe superar los $3.800.-

Al resultado que nos da la cuenta indicada arriba hay que aplicarle el porcentaje que considera la entidad que nos dará el préstamo personal que podemos pagar de cuota (puede estar en aproximadamente en el 40%). Si la cuota mensual del préstamo no supera esta cantidad, significa que nos darán el préstamo porque no estamos por encima de nuestra capacidad de endeudamiento.

Si tenemos que poner esto en un ejemplo práctico, podemos pensar en una persona que tiene un sueldo neto de $15.000 y mensualmente paga $3.000 de otro préstamo y $2.500 de tarjetas de crédito. A los ingresos netos debemos restarles los gastos financieros, lo que nos da una base de $9.500. A este resultado debemos aplicarle el porcentaje indicado por la entidad financiera para obtener la capacidad de endeudamiento. Arriba habíamos establecido alrededor del 40%, por lo que para seguir el ejemplo aplicaremos dicho por centaje. La capacidad de endeudamiento es de $3.800 por mes. Por lo tanto, cualquier préstamo personal que pidan, la cuota mensual con intereses y otros gastos no debe superar los $3.800.-

Por lo tanto, haciendo estas cuentas podemos calcular cuántos préstamos podemos pedir en relación a cuánto podemos pagar mensualmente, siempre siendo responsables y mirando sinceramente nuestros ingresos y egresos ya que luego deberá responder con creces a una obligación de pago abultada.